EL MIEDO AL ABANDONo
"El temor a la soledad y el abandono distorsiona
las relaciones, de tal manera que con frecuencia las personas no saben si
actúan por amor o por miedo.
Todos esperamos que nuestra pareja sea
relativamente estable e incuestionablemente fiel. De hecho, la mayoría de las
personas no soportarían una relación fluctuante y poco confiable, y no sólo por
principios sino por salud mental. Por donde se mire, una relación incierta es
insostenible y angustiante. Anhelar una vida de pareja estable no implica
apego, pero volverse obsesivo ante la posibilidad de una ruptura si.
En ciertos individuos la búsqueda está asociada
a un profundo temor al abandono y a una hipersensibilidad al rechazo afectivo.
La confiabilidad se convierte para ellos en una necesidad compulsiva para
aliviar el miedo anticipatorio a la carencia.
No importa que la esposa sea mala amante,
pésima ama de casa, regular mamá o poco tierna: “pero es confiable, sé que
jamás me abandonará”. El marido puede ser frío, mujeriego agresivo y mal padre,
pero si es un hombre “estable”, constante y predecible y perseverante en la
relación queda eximido de toda culpa: “no importa lo que haga, me da la
garantía de que siempre estará conmigo”.
La historia afectiva de estas personas está
marcada por despechos infidelidades, rechazos, perdidas o renuncias amorosas
que no han podido ser procesadas adecuadamente. Más allá de cualquier argumento
lo primordial para el apego a la estabilidad y confiabilidad es impedir otra
deserción afectiva: “Prefiero un mal matrimonio a una buena separación”. El
objetivo es mantener la unión afectiva a cualquier costo y que la historia no
vuelva a repetirse. Ante el abandono sea del tipo que sea, es mejor tomar
distancia y repensar nuestra relación en pareja. Por más doloroso que parezca
cuando la pareja ha decidió no estar más afectivamente con nosotros requerimos
estar atentos a nuestras vidas.
Al ser abandonados nos deja una sensación de
vacío en el alma. Pero perder la dignidad, rogar y estar empecinados en que
nuestra relación de pareja se quede con nosotros, entonces, es mejor aceptar y
buscar Recuperar la Confianza en el Amor y en nosotros mismos.
En relaciones muy deterioradas ante la amenaza
del abandono podemos caer en chantajes de muerte, de agresión y de indignación.
Nadie puede forzar el amor del otro, tampoco podemos esperar años y años a que
nuestra pareja vuelva. Aceptar y transitar un proceso de duelo es lo deseable.
Pese a todos nuestros temores y miedos, aún con
mayor razón, necesitamos recuperarnos y estar atentos a nuestra SANACIÓN. Dejar
de poner el foco de atención en nuestra pareja y su abandono y empezar a
atendernos a nosotros mismos, porque el primer abandono es el que nosotros
hemos hecho con nosotros mismos.
Dejar de vivir como víctimas y hacernos
RESPONSABLES del cuidado de nuestra persona porque nos hemos olvidado tanto de
nuestro propio SER, por tanto, iniciemos de nuevo la atención hacia nosotros
mismos.